Porque puedo ser un pájaro o una hoja que se la lleva el viento, una imponente montaña o un insecto saltarín en un jardín florido.
Mientras corro por un renglón interminable me saludan fantasmas delirantes, que exigen ser protagonistas, de algún relato con destino incierto. Voy y vengo de una ciudad a otra en un tiempo inexplicable, del pasado al presente, de la oscuridad a la luz. Puedo sentir y ser, sentir que las palabras me laten en el pecho y salen a borbotones, mal conjugadas y sin acento. Puedo ser un poeta que solo quiere De premio la sonrisa de la mujer que ama.
Escribo porque puedo intentar mostrar lo que está oculto y darles vos a los que no la tienen.
Escribo porque en un papel puedo ser lo que no he sido, puedo jugar a lo que no he jugado, puedo soñar sin estar dormido; puedo reafirmar y sentir en cada letra que sigo estando vivo...
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